Llámame nada

Tu no tienes nombre.Eres simplemente un objeto, un instrumento que tu Amo podrá llamar como quiera y usar en cualquier momento para obtener placer sexual o mental. Tu obligación es darle el máximo. Vanessa Duriès, La Atadura

El punto de vista de un Dominante

Soy un hombre dominante. Solo eso. No soy dominante por tener algún tipo de superioridad. Tampoco porque me considere más inteligente o más sabio. No soy dominante por la masa de mi cuerpo o la fuerza que poseo. Tampoco querría ser dominante con todas las mujeres. Pero para ti, soy tu Master.

Soy tu Master solo después de haber ganado tu confianza y abrazado tu sumisión. He mirado dentro de tu corazón y de tu mente y veo claramente tus deseos y pasiones. Has arrojado tus miedos e inhibiciones. Me hablas acerca de las necesidades de tu corazón y de tu cuerpo. Me has dado acceso total a tu alma, y acepto esa responsabilidad y ese honor.

Tu eres una mujer. No eres débil ni inferior por ello. Eres un tesoro al que cuidar. No somos iguales. Yo tengo la fortaleza de cuerpo y mente y la necesidad instintiva de protegerte, poseerte, defenderte. Tu eres una mujer instintivamente más fuerte de voluntad y corazón. Tu confianza en mí me dan el coraje y la dirección. Tu fortaleza dispersa mis dudas. Tus necesidades y deseos dan el coraje y el motivo a mis esfuerzos.

No somos iguales. Somos dos mitades de un todo. Nos complementamos y completamos mutuamente. Mi deseo de dominarte es instintivo. No pretende degradarte porque estás segura en ser totalmente femenina. Cada uno de nosotros reconoce nuestro valor y acepta la necesidad de alguien en quien confiar para colmar las necesidades.

Tu eres segura, fuerte y orgullosa en tu esencia de mujer. No te sometes desde la inferioridad sino desde la fortaleza y la pasión. Deseas florecer en la fortaleza y control de un hombre. En contrapartida, ofreces el control de tu cuerpo, confianza, honestidad y lealtad. Te sometes porque he ganado tu confianza. Porque he abierto tu corazón y tu alma. Porque he escuchado tus palabras con los oídos y con el corazón. Porque he aprendido a anticipar tus necesidades y emociones. Y porque he probado ser valioso a tus ojos, me has entregado el único tesoro real de la vida: el dominio sobre ti.

Lo que entregas no es anormal, sino el regalo mas puro y natural que una mujer puede entregar a un hombre. Me has entregado la certeza completa e inamovible de tu compromiso hacia mi. Tu sumisión es un regalo magnífico y una responsabilidad sagrada. La acepto desde mi humildad y desde mi gozo. Entiendo cuán raro y puro es este regalo. Reconozco que son tu cuerpo, tu alma, tu corazón y tu mente. Te domino solo porque lo permites, y cuando veo tu cuerpo de rodillas frente a mí, en mi corazón y mi mente te elevas por encima de todas las mujeres y tesoros del planeta. Lo que gratuitamente me entregas, no puede ser comprado.



Author: Michael P
Web fuente:
Fotografía: Pascal Abadie

0 comentarios:

Publicar un comentario


"Add a touch of nature to your page with these hungry little fish. Watch them as they follow your mouse hoping you will feed them by clicking the surface of the water."
counter to blogspot