El Señor no conoce el dulce de leche. Esta cosa quizo ofrecérselo servido en bandeja de cuero. La experiencia resultó bastante sádica, como casi todo lo relacionado al Amo.
Porque a esta guarra no le gusta lo dulce. Importa? Claro que no. Su placer y disfrute se convierte en el propio, como por arte de magia. Lo mismo pasó con la orientación sexual y con el goce del dolor.
Esta gata, nacida heterosexual, ya no reconoce una inclinación sexual como propia. El Amo desea que una sea objeto de placer tanto de machos como de hembras y es un absoluto honor y placer ser considerada por El como objeto de uso.
A esta huesos tampoco le gusta el dolor en sí mismo. Diría que es lo mas lejana a un ser masoquista que conoce. Pero la ofrenda del dolor para goce del Amo es un placer que querría escalar si limites, de su mano.
Que tenga un feliz cumpleaños, Señor. Es el deseo de esta cerda que lo adora.
Porque a esta guarra no le gusta lo dulce. Importa? Claro que no. Su placer y disfrute se convierte en el propio, como por arte de magia. Lo mismo pasó con la orientación sexual y con el goce del dolor.
Esta gata, nacida heterosexual, ya no reconoce una inclinación sexual como propia. El Amo desea que una sea objeto de placer tanto de machos como de hembras y es un absoluto honor y placer ser considerada por El como objeto de uso.
A esta huesos tampoco le gusta el dolor en sí mismo. Diría que es lo mas lejana a un ser masoquista que conoce. Pero la ofrenda del dolor para goce del Amo es un placer que querría escalar si limites, de su mano.
Que tenga un feliz cumpleaños, Señor. Es el deseo de esta cerda que lo adora.


0 comentarios:
Publicar un comentario